Recuerdan
esa maravillosa película “La vida es
bella” que muestra a una familia judía en plena 2° Guerra Mundial,
compuesta por padre, madre y un pequeño en edad pre – escolar, no deseo crear
melancolía, pero si resaltar la parte más lúdica que llevamos dentro, cuando
las situaciones son adversas o sufrimos porque en diversas festividades, como
Día de la Madre o Padre, o Del Niño, Navidad o Año Nuevo, etc., no podemos
realizar o festejar como soñamos, deseamos entregar los mejor a los nuestros,
sean hijos o padres, también debo recalcar que esta espléndida película nos
insta a desarrollar la resiliencia, esta difícil palabra que nos hace luchar
contra la adversidad.
La
vida es bella desde el echo de tener vida, cuan difícil se torna a medida que
vamos creciendo, después de pasar la edad pre – escolar esta se torna más
compleja, comienzan cambios, se les exige más a los pequeños, los que deben
comportarse de cierta forma, cumplir con horarios de colegio, luego viene la
pubertad y la adolescencia, etapa de conflictos, después de tantos cambios
profundos a nivel físico y psicológico llegamos a la adultez. Se espera que al llegar a esta etapa de la
vida y que es una de las más largas, debemos ser capaces de levantarnos después
de las caídas, con la mejor de las disposiciones, decirlo parece tan fácil,
pero en la práctica es una tarea titánica, en la cual nos enfrentamos a miedos,
complejos y tantos otros, debemos seguir superándonos, algunos lo logran, otros
dejan la tarea a medio camino, un número no menor no puede salir de lo que los
atormenta.
Soy
realista, no todas las personas logran superar muchas cosas que nos han marcado
en nuestra niñez, es cuando yo intento sacar mi parte lúdica y hacer que mi
hija siga creyendo en las hadas, las princesas y, que la magia existe, sin
dejar de enseñarle que siempre se puede lograr lo que uno quiere o se puede
salir de una situación compleja, que complica el diario vivir.
Los
invito a pensar en aquellas familias que viven con menos de $1.000.- diarios,
que de la boca para afuera, quienes no lo han vivido indican que es terrible, sí
es difícil, es angustiante, afloran sentimientos de impotencia, de no querer
seguir en esa situación, la gente te da consejos poco realistas, debido a que
no han tenido que pasar por esta situación, les vuelvo a insistir no quiero crear pena, sino que
saquemos lo mejor de nosotros, intentemos ser empáticos, lograr
entender la situación que estas familias pasan, ahora un poco más de realidad,
viven con un presupuesto precario, pero siempre se las arreglan de una u otra
forma de dar lo mejor de ellos.
Recuerdan
ese episodio de la película “La vida es Bella” en la que el padre transforma la
situación horrible de ir viajando con millares de personas, diciéndole a su
pequeño que pedirá el libro de reclamos al término del viaje en tren, ya que
ellos habían solicitado boletos en primera clase, en el cual son transportados los judíos a los
campos de concentración y el niño está convencido que ha sido una equivocación
y que se remediará éste al final del viaje, eso es resiliencia, aunque estemos viviendo la situación más
complicada de nuestras vidas, nuestros hijos se merecen padres resilientes que
intenten sobreponerse a cualquier adversidad, a cualquier precariedad, esto no
es fácil, pero si lo intentas; verás que lo pudiste superar y es una forma de
enseñarles a nuestros hijos que La vida es bella y hay que vivirla de la mejor forma
posible siendo lúdico y resiliente, así nuestros hijos lograrán superar los
obstáculos que la vida les pone en su camino.
Intentemos
cada día despertar con una sonrisa, regalen amor a sus hijos, a sus amigos, a
los conocidos y a quienes no conocen también…….
La vida es muy bella… a
disfrutarla!!!!!!






