Como toda madre, siempre uno procura que nuestros
hijos estén bien, se desarrollen en forma y se relacionen sin problemas con sus
pares. Es ahí donde nos detendremos y
comentaremos el término que nos preocupa, el Bullying.
El bullying se define como “conducta de persecución
física y/o psicológica que realiza un estudiante contra otro, al que escoge
como víctima de repetidos ataques”
Es
importante destacar que esta situación se da dentro de una relación asimétrica
entre la víctima y el agresor, y el carácter repetitivo que presenta en el
tiempo.
Existen diferentes tipos de bullying, está la forma directa, dentro de las cuales destaca la física (patadas, golpes, etc.), la verbal (sobrenombres, bromas, etc.) y la psicológica (generalmente acciones que apuntan a disminuir la autoestima).
Existe además, una forma indirecta de bullying, relacionada con el aislamiento social. Esta última forma se da principalmente en el sexo femenino. Los hombres generalmente utilizan la violencia directa, específicamente la física.
Existen diferentes tipos de bullying, está la forma directa, dentro de las cuales destaca la física (patadas, golpes, etc.), la verbal (sobrenombres, bromas, etc.) y la psicológica (generalmente acciones que apuntan a disminuir la autoestima).
Existe además, una forma indirecta de bullying, relacionada con el aislamiento social. Esta última forma se da principalmente en el sexo femenino. Los hombres generalmente utilizan la violencia directa, específicamente la física.
Creo que dentro de las preocupaciones de los padres
en estos tiempos son los abusos sexuales y el bullying, dos grandes dolores y
problemas que debemos enfrentar, como madre me preocupa en extremo que mi hija
se desarrolle plenamente en todos los ámbitos, pero cuando tu hijo lo está
pasando pésimo, empieza a cambiar sus actitudes, se encienden las alarmas y es
momento de parar y buscar la raíz del problema y actuar, fue lo que le sucedió
a una gran amiga, Cristina Díaz Lovera, tiene dos hijos maravillosos de
10 y 12 años, ellos son niños criados de una forma muy especial, son muy
educados, responsables, estudiosos, niños normales, ellos asistían al Colegio
Nuestra Señora del Rosario de Las Condes, lamentablemente fueron víctimas
del Bullying, comenzaron con hostigamiento hacia el mayor de los
hermanos, insultándolo constantemente por sus pares, escondiéndole sus cosas y
algunas muy importantes como el inhalador, ya que padece de asma, este actuar
por sus compañeros de curso duró un tiempo considerable, terminando esta
escalada desagradable cuando los compañeros que siempre lo hostigaban
provocándole heridas en la mano ya que atinó a ponerla para evitar que los punzonazos
al que fue , fueran a la zona del estómago, todo esto sucedió en clases,
estando dos profesoras en ese momento en la sala, las que no se dieron por
aludidas, estos vándalos juveniles no les bastó con provocarles estas heridas
sino que llamaron al menor de los hermanos Santana – Díaz para decirle que su
hermano mayor había muerto.
Las profesoras no hicieron absolutamente nada, mi
amiga fue avisada por la enfermería de que el niño estaba lesionado y al ver la
gravedad de las lesiones pidió explicaciones al colegio, no dieron ninguna
explicación lógica por lo que mi amiga se fue a Carabineros para hacer la
denuncia, posterior se le llevó al niño a constatar lesiones.
El Colegio Nuestra Señora del Rosario, indica que es
un juego de niños, en vista y considerando de la nula acción, decidieron
retirar a los niños del colegio, los inscribieron en el Ministerio de Educación
para dar exámenes libres en Octubre, actualmente se encuentran en tratamiento
psicológico.
Cristina Díaz Lovera me permitió nombrarla y al
colegio también, para todos quienes lean esta columna estén en conocimiento, de
que dicho establecimiento no otorga las condiciones de seguridad básicas y
necesarias hacia sus alumnos y se hacen los desentendidos al tratar una
problemática tan grave como lo es el Bullying, que puede acabar inclusive con
la vida de cualquier niño que este siendo hostigado.
De acuerdo con lo que investigué y leí, aquí un
extracto de lo poco que se está haciendo en nuestro país para acabar con el
Bullying.
En Chile existen pocos estudios sobre este tema. En el año 2003, la Encuesta CONACE por primera vez incluyó 10 preguntas para evaluar conductas agresivas y victimización entre escolares de octavo básico hasta cuarto medio de todo el país. Estas preguntas fueron repetidas en la versión de la misma encuesta del año 2005.
Dentro
de los principales resultados de la encuesta CONACE 2003, se observó que la
principal forma de agresión es que un grupo de compañeros moleste a otro
compañero que está solo. Los hombres participan preferentemente en agresiones
de tipo directo (54% versus 34% en las mujeres).
Otra
forma de victimización, es haber sido molestado por un grupo de compañeros. Del
total de estudiantes, un 8% es víctima constante de agresión. Estas tendencias,
tanto para las conductas agresivas como para la victimización, fueron muy
similares el año 2005, incluso con mayor frecuencia. (7). Los datos muestran
además, que muchos de nuestros escolares participan como agresores y víctimas
al mismo tiempo, fenómeno diferente a la delincuencia juvenil. (8) Cabe
destacar que la encuesta CONACE es un autoreporte, lo cual podría tener algunos
sesgos en los datos obtenidos.
Un estudio de UNICEF en el año 2004 (9), muestra que la discriminación en la escuela (ser rechazado, mirado en menos, excluido, ridiculizado, etc.), está presente en el 31% de los alumnos (jóvenes entre 12 y 18 años). De éstos, se sienten más discriminados los hombres en general y, los niños de ambos sexos entre los 12 y 13 años.
Un 85% de los alumnos, que se sienten discriminados, dice que quienes los rechazan son sus propios compañeros. Quienes sufren más de las bromas y descalificaciones son los que tienen un problema o defecto físico, los que poseen rasgos indígenas, a los que les va mal en el colegio, los que piensan diferente de la mayoría y los que vienen de otros países .
En el último tiempo, hemos visto el gran alcance que ha tenido el fenómeno de bullying o matonaje en nuestros estudiantes. Algunos estudios señalan que el 24% de los alumnos participan como agresores en algún tipo de violencia por lo menos una vez al año y un 18% señala sentirse víctimas de sus compañeros. Son susceptibles de ser víctimas aquellos niños con defectos físicos o algún rasgo que los diferencie del resto. A pesar de la falta de estudios dirigidos específicamente a este tema, el bullying es una realidad en nuestro país, por lo cual resulta imperante enfocarse en estrategias de prevención para este tipo de conductas.
Mantengamos las antenas siempre
alerta ante simples cambios que empiecen a aparecer en nuestro niños, inclusive
los niños preescolares también sufren de bullying a la escala de su nivel, los
ridiculizan por alguna conducta o se burlan por su aspecto físico o porque un
niño tiene x juguete y el otro no, tratemos desde la más temprana infancia a
enseñarles a nuestros hijos que todos son iguales, que no se burlen de los
demás, que respeten a sus amigos y compañeros.
Lo único que produce el bullying es el menoscabo de un niño o niña, no
importando la edad que éste tenga, una baja autoestima y como hemos sabido de
casos extremos el suicidio, ya que les es imposible superar el Bullying.




